Zeev se concentra en la curación de alguien no presente (curación a la distancia). Durante este proceso, Zeev envía la energía desde donde él esté en el mundo a una persona que la pida en un momento específico. El planeta está compuesto de energía electromagnética que corre en canales a través de todo nuestro planeta; la distancia no importa cuando se trata de la energía que Zeev usa.
Zeev tiene la habilidad de transmitir energía a cualquier parte del mundo. Para obtener una curación de alguien no presente necesitamos una foto, la fecha de nacimiento, la ciudad/país y una breve nota indicando cuál es el mal que le afecta.
Cada ser humano utiliza los cinco sentidos. Además, cada individuo tiene una glándula que aparece como el cono de un pino, cuyas hojas están abiertas. En esencia, cada ser humano nace con el potencial de transformarse en un canal. Debido a la falta de desarrollo de estas facilidades, la mayoría nunca realmente llega a transformarse en un canal.
¿Cuál es la base de estos atributos especiales?
Cuando llegamos al hospital, nos toman un electrocardiograma. Nos colocan electrodos en las extremidades y nos conectan a una corriente eléctrica, la cual registra en un gráfico con todos estos instrumentos, las conclusiones que en el cuerpo humano hay impulsos y flujos eléctricos. De otro modo, la aguja no podría registrarlos y no tendría ningún propósito el conectarse a estos electrodos. Si hay electricidad, es porque debe existir un campo electromagnético. O sea que no puede haber electricidad sin un campo electromagnético. Este campo electromagnético se llama, en términos parapsicológicos, “cuerpo astral” o “aura”.
¿Qué es este cuerpo?
En este cuerpo está todo nuestro sistema emocional. Un médium es capaz de ver todas nuestras “auras” porque su glándula en forma de cono de pino está totalmente abierta. En términos religiosos, se refiere al “aura” como “halo”. Religiones diferentes ilustraron este aura como un círculo amarillo alrededor de la cabeza de las estatuas. La gente de las generaciones previas se conectaba más con lo astral que la gente de nuestra generación.